Gracias al IoT (“Internet of Things”) no volverás a perder ni tus llaves ni el mando de la tele, sabrás por dónde andan tus hijos y con quién, tus inodoros serán capaces de analizar tu orina y te recomendarán la dieta que más te convenga seguir, tu jersey te dirá si te está dando un ataque al corazón y tu cepillo de dientes te alertará de cualquier pequeña caries y pedirá de inmediato una cita en el dentista.

¿Ciencia Ficción? NO, IoT.

El IoT nace de la necesidad de controlar o administrar el uso de las cosas, objetos, personas y de mantener un orden dentro del caos.

¿Cómo funciona el IoT?

  1. En primer lugar, es necesario darle una identidad propia y unívoca al objeto/cosa/persona que queremos controlar, para que sea único en internet.
  2. A continuación, deberá establecerse una comunicación a partir de sensores de funcionamiento/uso.
  3. Y por último, el objeto/cosa/persona deberá ser controlado y monitorizado a través de un sistema o aplicación online.

 

Dado su tamaño y coste, los sensores son fácilmente integrables en hogares, entornos de trabajo y lugares públicos. Se pueden integrar sensores extremadamente pequeños en plantas, animales y accidentes geológicos y conectarlos a Internet. De esta manera, cualquier ente es susceptible de ser conectado y «manifestarse» en la red. Además, todo objeto puede ser una fuente útil de datos. Esto está transformando ya la forma de hacer negocios, la organización del sector público y el día a día de millones de personas.

«Si una persona se conecta a la red, le cambia la vida. Pero si todas las cosas y objetos se conectan, es el mundo el que cambia.» – Hans Vestberg, CEO de Ericsson.

Internet se está expandiendo hacia lugares que hasta ahora eran inalcanzables. Allí, los pacientes ingieren dispositivos habilitados para Internet y así los médicos pueden diagnosticar y determinar las causas de ciertas enfermedades desde el otro extremo del mundo.

IoT cobra una gran importancia al ser la primera evolución real de Internet; se trata de un salto que dará lugar a aplicaciones revolucionarias que tienen el potencial de mejorar significativamente la manera de vivir, aprender, trabajar y entretenerse. A día de hoy, el IoT ha hecho que Internet sea sensorial (temperatura, presión, vibración, luz, humedad, estrés), lo que nos permite ser más proactivos y menos reactivos.

Según ABI Research, más de 30 mil millones de dispositivos se conectarán de forma inalámbrica a la Internet de las Cosas para el año 2020

Si estás a punto de emprender un proyecto con este enfoque, contáctanos y te ayudaremos a integrar las soluciones de hardware y software que mejor se adapten a tu proyecto.

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