Una vez más, termina el mes de agosto dando paso a la vuelta al cole. Pero, a diferencia de otros años, estos últimos no solamente vuelven con mochilas y material escolar, sino que lo hacen teniendo en cuenta nuevos hábitos digitales que conciernen a las escuelas y universidades.

Cada vez son más los centros educativos que se preocupan por garantizar un adecuado mantenimiento de la seguridad en sus instalaciones. A pesar de las barreras que puedan existir, es necesario que la seguridad física y cibernética trabajen juntas, tanto para proteger a alumnos y profesores, como para fomentar el éxito escolar.

Y, es que, si queremos empezar el curso con buen pie, debemos concienciarnos sobre algunos puntos imprescindibles.

5 pasos para mejorar la ciberseguridad en las escuelas

Aunque, a priori, los colegios no parezcan ser el objetivo principal de ciberataques, lo cierto es que contienen un gran volumen de información sensible, tanto persoColegio seguronal como financiera. Estos datos no dejan de ser valiosos y son igualmente atractivos para la comunidad de cibercriminales. Por ello, hay que tener en cuenta las siguientes medidas:

  1. Establecer barreras de seguridad: es muy importante proteger las redes escolares de los ciberataques, acceso no autorizado e incluso contenido malicioso. Ha de haber controles de seguridad como Firewalls que, además, se prueben y se monitoricen de forma regular.
  2. Filtros de contenido: las personas solemos ser los más vulnerables a la hora de sufrir algún engaño por la red, pero los más pequeños y jóvenes, especialmente, necesitan una protección adicional. Por ello deben existir sistemas de filtrado de contenido que censuran o restrinjan cierta información no deseada. Además, también han de controlarse y actualizarse frecuentemente por el bien de los estudiantes.
  3. Seguridad física: las instalaciones de los centros educativos han de estar enfocadas, en parte, en proteger la información sensible que se encuentra en los discos duros, servidores y otros dispositivos de almacenamiento de datos. Invertir en personal de seguridad, cámaras y salas con acceso monitorizado.
  4. Invertir en educación: los trabajadores de los centros han de estar debidamente informados de las políticas de seguridad y de los riesgos que pueden darse. De esta manera será más difícil caer en errores humanos y aumentará la prevención. Así mismo, los alumnos también habrían de tener algún taller de ciberseguridad y estar al tanto de ataques de phishing u otras irregularidades.
  5. Ciberacoso: luchar contra el bullying también implica enseñar al alumnado a hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías. Los estudiantes deben aprender a utilizar de manera aceptable sus dispositivos personales, a interactuar adecuadamente entre ellos a través de las redes sociales y a saber dónde pueden buscar ayuda. Los profesores han de tener un rol activo también en este aspecto del entorno digital.

 

La necesidad de establecer nuevas medidas de ciberseguridad en las instituciones educativas es un tema que, cada vez, es más relevante. Existen multitud de formas y oportunidades para combinar, en una sola estrategia, seguridad física y cibernética. La educación es lo primero.

Entradas relacionadas

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies