La transformación digital es un término que no deja de sonar y un tema que, a pesar de no estar claramente definido, ha de ser tomado muy en serio.

La transformación digital se quiere entender como un proceso de modernización de la empresa, basándose en la utilización de nuevas herramientas y tecnología. Pero, en realidad, va mucho más allá. La adaptación al mundo digital pretende crear una conexión y relación más sensible con empleados y clientes.

Pero, ¿por qué es tan importante? Si una organización no está actualizada, corre el peligro de quedarse atrás y, el hecho de quedarse obsoleta, constituye una amenaza real. En un mercado tan competitivo como el actual, las empresas están buscando tener los softwares más innovadores y la mejor infraestructura IT. Esto les hace más eficientes y potentes a la hora de destacar y atraer nuevos clientes, pues tienen mejores recursos para interactuar con ellos.

Pilares de la transformación digital

Dependiendo de las capacidades digitales de las que cada empresa disponga, éstas afectarán a cada una de manera diferente, pero los principios clave y los beneficios son los mismos para todas:

  1. Cambio en la cultura corporativa: esta es la pata más importante, pues el mayor activo de una empresa, son sus empleados. El motor de la transformación digital está en las personas, misión, valores y cultura de la organización. Es vital instruir a los trabajadores en lo digital, aportarles metodologías y capacidades de liderazgo para que ayuden a innovar y a agilizar los procesos. Pero el primer proceso es la concienciación. El CEO suele ser el principal responsable en gestionar el “cambio de mentalidad”, por lo que debe asegurarse de reflejar de manera objetiva y emocional la nueva cultura digital.
  2. Optimización de procesos: los problemas de gestión, documentación y las diferentes soluciones que se lleven a cabo, deben mejorarse. La comunicación ha de volverse más rápida, volviendo los procesos más ágiles; integrar todos los sectores para un trabajo colaborativo y en sintonía; crear transparencia organizacional para que todo el mundo entienda el por qué hay que seguir determinadas orientaciones; tomar decisiones basadas en la objetividad de los datos, siendo los objetivos mucho más certeros.
  3. Digitalización de productos: aquí se busca desarrollar canales digitales y las acciones a implementar son diversas:Evolution to revolution
  • Crear ámbitos de mejora en base a la implementación tecnológica (desarrollar la gama de los productos y servicios más relevantes del negocio).
  • Completar la oferta de productos y servicios para que sea lo más digital posible.
  • Centralizar tus productos y servicios y darles una identidad digital global.
  1. Experiencia de usuario: el cliente es, ahora, más importante que nunca. Se han de proporcionar experiencias integradas que acaban formando la identidad de la marca. Toda la estrategia se enfoca en ofrecer un recorrido accesible, intuitivo y placentero que lleve a cumplir los objetivos comerciales de las empresas. Una buena experiencia fidelizará a los usuarios, por lo tanto, es muy importante que las personas interactúen con el proceso y sus aplicaciones.

 

Toda esta evolución en cuanto a mentalidad, herramientas y procesos digitales, pretende que las organizaciones sean mucho más eficientes en el mercado y sean capaces de resolver, con éxito, problemas críticos que se les presenten tanto en el presente como en el futuro.

Hay que aprender a aceptar la evolución y empezar a cambiar, tomándose la transformación digital como lo que es, un proceso de mejora económica y reputacional (de valor) y no tanto como un proyecto hecho por humo.

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Si quiere comenzar su transformación digital o mejorar más aún sus procesos, no dude en ponerse en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudarle.

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