La transformación digital en la educación se conoce como una herramienta que busca mejorar, a través de la innovación y la incorporación de tecnología, todas las áreas educativas (tanto para profesores y alumnos, como para todo tipo de gestión administrativa). Por otro lado, el mantener la seguridad de los procesos también sería una parte fundamental, siendo esencial en la transformación.

A pesar de esta clara tendencia por la digitalización, el camino hacia el cambio aún se topa con una serie de barreras en este sector:

  • El coste es muy elevado: la compra de dispositivos como ordenadores tablets y demás es una inversión muy cara y su finalidad a la hora de utilizarlas no termina de encajar.
  • Que los contenidos estén adaptados a las necesidades de cada alumno: en un sector donde el sistema de aprendizaje es muy general, hay que estudiar cómo adaptar las nuevas tecnologías al contexto de cada alumno, lo cual es un proceso complicado.
  • Requiere de una constante evolución y adaptación: a medida que el tiempo pasa y la sociedad progresa, también lo hacen con ella los dispositivos, lo cual supondría ir actualizándose a la vez que los productos del mercado. El problema es que eso requiere invertir mucho tiempo en actualizar los programas educativos y no tener limitación de recursos.
  • Seguridad para los menores: la privacidad e intimidad de cada alumno (y más siendo menor de edad) es un derecho y una obligación, y esto a veces prohíbe su acceso a ciertas plataformas digitales por la seguridad de sus datos.

En cualquier caso, la revolución digital está cambiando la manera de aprender y enseñar y hay que estar preparado. Los responsables de la enseñanza cada vez son más conscientes de los beneficios de la tecnología en las aulas, y es que hay muchas razones positivas para subirse al carro de la transformación digital. La interconectividad conseguirá superar esas barreras para hacer que personas, espacios y objetos se unan para potenciar el conocimiento.

Algunos beneficios de la transformación digital

  • La experiencia a la hora de aprender es mejor, gracias a la interactividad con las herramientas digitales (cloud computing, realidad virtual,…).
  • Se agiliza y refuerza la seguridad de la gestión de las instituciones.
  • Aumenta la comunicación entre profesorado y alumnado (con videochats, plataformas de colaboración, emails…).
  • Aumenta la creatividad y raciocinio de los alumnos.
  • Se fomenta el uso responsable de la tecnología.
  • Permite mayor autonomía a ambas partes.

Este nuevo paradigma tan cambiante, no solo refleja la transformación digital, sino una transformación social. La educación, por ende, tiene que ir acorde con ella. Es de vital importancia que este sector se adapte al cambio, un cambio que, a nivel educativo, ya está creando profesiones enfocadas a un mercado cada vez más digital.

Entradas relacionadas